Por Laura Feinsilber
Crítica de arte argentina 1996 – Argentina
Elmar Rojas, arquitecto, catedrático de la Facultad de Arquitectura, fundador del ministerio de cultura y su primer ministro, es uno de los más destacados artistas guatemaltecos y de América Latina de la actualidad. Entró en contacto con la vanguardia catalana de los 60’s y 70’s y es un importante representante de la neofiguración de esos años de su país.
De vasta trayectoria internacional.
Todo el sortilegio, de esa tierra de narraciones y misterios, “país de paisajes dormidos”, “y todas las combinaciones de los colores florales frutales y pasajeros en el enjambre de las anilinas ”, “país verde”, al decir de su máximo poeta Miguel Angel Asturias, se desprende de sus “Torofuegos”, “Espantapájaros”, “Fiestas” y “Frutos de la Naturaleza”. Los personajes, ingrávidos bajo sus negros sombreros aludos aparecen remotos, velados, pero son inmediatos en cuanto al color y la materia sobre la superficie. La materia en Rojas es un tema: tiene la delicada textura de la seda, las pinceladas son invisibles, el secreto del color está en el uso de algunos pocos, de los cuales extrae todos los tonos posibles: hay una fusión de las formas que las convierte en misteriosas, una luminosidad que surge del fondo. La obra de Rojas apela a los sentidos, nos hace recuperar el regusto por la imagen pintada sobre la tela en el que también se mezcla la lírica y casi diabólica aparición del cadejo (perro negro), lo popular de las fiestas de los cortadores de banano o la sobra de unos pescadores, en suma, una poética ancestral.


Deja una respuesta